martes, 26 de mayo de 2015

9

Voy bailando a casa al compás de mi silencio,
Que de vez en cuando dice mas que todas las canciones de amor que han existido,
Que todas las cartas perfumadas sin remitente,
Que todas las melodias desacompasadas sin instrumento
Y todos los finales felices que al final, no fueron finales pero si felices.
Y bailo y me tropiezo, siempre firme a mi torpeza
Para ver sirenas en playas que no existen
Atardeceres de la mano y sin sol, en plena noche
Que poco sentido tiene todo ahora y que facil es para mi entenderlo
Bendita sea tu risa, y tu sonrisa y tus silencios y bendita sea la forma en que te miro cuando no me ves
Que no controlo los tiempos pero ay, ojala los controlara y los parara para siempre justo en hoy, una tarde para echarte de menos y una noche para verte con mas ganas, si es que se puede
Y repito, que bendita sea mi suerte y malditos tus lunares, les declaro la guerra por un día, una noche y una vida.
Se cansaran antes de mi que yo de ellos, lo juro por el aire que te toca, que toca tu pelo y que te envuelve cada día, ay, que envida
Que envidia ser tu ropa,
Que envidia ser tus sabanas,
Que envidia me deben de tener de vez en cuando por estar tras estos labios.

miércoles, 13 de mayo de 2015

8

Y en esto estoy de acuerdo con Rulo,
"la vida es menos puta si estas a mi lado".

7

Piensa en esa sensación después de un largo día,
De quitarte los zapatos y pisar la hierba,
Después de un largo viaje, el olor a su portal,
La brisa de la playa que te abraza y te despeina,
La adrenalina en una moto a 180,
Un helado en pleno julio por Madrid,
La feria de Sevilla sobre un carro,
Un San Juan con una hoguera frente al mar,
El primer y último día del verano,
Un abrazo traducido en ganas de llorar,
El chupito de tequila a las 3 de la mañana,
Una carta abandonada en un buzón,
Mil novelas atrapadas en un gesto,
La espalda fría contra el suelo,
El silencio contra las ganas de gritar en tu colchón, que nunca gana.
Supongo que sabes de que hablo,
Pues yo tengo todo eso en unos ojos, vida,
Que ya sabes lo que dicen;
"Blue is the warmest color."

jueves, 23 de abril de 2015

6

"Mientras meto las orejas en el centro de tu andar",
Ay Leiva, que envidia,
Cuando la vida se resume a buscar andares entre los cuales meter las orejas,
O melodias acordes a pensamientos indecentes,
Que bonito es mirar atras y ver ese abismo entre tus andares y tus propias orejas,
Bendito sea tu tesoro y maldito sea mi mapa,
No puedo ser mas torpe en tu cuerpo ni aunque solo me dedicara a intentarlo,
Y ay, ojalá no dejara de intentarlo nunca, Quien pudiera convertir esta torpeza en pura maestría solamente guiandome por el mar de tus lunares.

Nuria Arconada

martes, 3 de marzo de 2015

5

No se me da bien esperar,
ni esconderme, ni callarme,
ni verte marchar, ni dejar de
ver tu teléfono llamando, ni mojarme los pies en el mar
sin que tus huellas vayan quedando tatuadas al
lado de las mías.

No se me da bien no verte, no tocarte,
ni abandonar la idea de envejecer a tu lado,
mientras mi pintalabios se acaba
y se te van gastando los zapatos.

No se me dan bien los días de lluvia
sin que busquemos un portal para hacerlo
tierra de nadie, darle tregua al mundo,
y que se callen los relojes.

No se me dan bien las tardes de invierno,
ni de verano, ni ninguna estación
a la que no lleguen tus trenes.

No se me dan bien las terrazas en
la costa, ni los cafés medio fríos,
no se me dan bien las miradas fugaces
por encimas de los titulares del periódico,
si no son tus ojos los que esperan
al otro lado del salón.

No se me dan bien las noches, ni
los días, ni el frío ni el calor,
no se me dan bien el coraje ni el miedo,
ni la vida, sin tu voz.

viernes, 27 de febrero de 2015

4

A día de hoy manifiesto;
Que no he tenido en mi vida más suerte que encontrarte, mas fortuna que poder mirarte, que tenerte y que añorarte, de saberte y aprenderte de memoria, y de perderme entre el mar de tus lunares, de dudar de si te quiero y que aparezcas cada tarde y ya. Ya está.
De volver de vacaciones directa a tu portal, y de aprenderme cada escalón y la coreografía de tus pasos por mi cuarto y cada pliegue de la ropa por el suelo, y ¡que frío el suelo contra mi espalda! Y que bonito el contraste contra tu corazón.